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jueves, 20 de diciembre de 2012

A VECES LLEGAN CARTAS



Había oído hablar de ti, pero no te conocía. No sabía de tu proverbial belleza, pero la intuía. Tampoco sé qué suave céfiro impulsó mi nave trayéndome desde la orilla de la mar de Huelva hasta la orilla del Viar, ese lazo de río que ciñe a Cantillana por la cintura. Ni sé qué misteriosa voz me llamó para que una tarde de septiembre, azul y oro, acudiera a tu llamada. Y no tengo memoria de lo que sentí la primera vez que me postré ante tus plantas, Divina Pastora de mi alma. El caso es que ya desde entonces y para siempre quedé preso en el redil de tu hermosura. Puede que mi devoción a Jesús Nazareno, Señor de Huelva, me sirviera de aval para que el Nazareno de Cantillana, Señor de los Pescadores, me tendiera sus providenciales redes para que desde aquel día quedara enredado en el celestial resplandor de tu rostro.

Por eso cuando puntualmente en este tiempo de esperanza, como un precioso heraldo de la Navidad, recibo la tarjeta de felicitación de la Hermandad, de mi hermandad de la Divina Pastora y contemplo la imagen de la Virgen o  la del Divino Pastorcito que la ilustra, me alumbra una sonrisa  recordando los momentos vividos junto a Ella desde que una tarde de mayo, víspera de la fiesta de la Madre del Buen Pastor, puse casi temblando mi mano derecha sobre los Evangelios y juré "combatir por tu Gloria hasta triunfar" el día que ingresé como miembro en el Redil Eucarístico de la Divina Pastora de Cantillana.

Y es que a poco que agite mi memoria te veo pasar camino de la Plaza del Llano, sin el cayado en tu mano, la que sostiene la medalla de la villa, para que tu pueblo depositara en ella uno nuevo de oro y pedrería con el que pastorear tu rebaño en el tercer aniversario de tu advocación en aquel grandioso altar, efímero, sí; pero que permanece inalterable en nuestra memoria colectiva.

Te veo cruzando el río una radiante mañana, llueva, truene o luzca el sol, (siempre que vayas de romería la mañana será radiante), aquella vez que ibas  bajo templete a hombros de la fe pastoreña, o como siempre en tu carroza de plata camino de la aldea que lleva tu bendito nombre, allá por Los Pajares, donde hay una ermita en cuya espadaña brilla un retablo de azulejos con tu imagen. Esa imagen es para mí el faro que anuncia, cuando vengo de mi tierra, que el fin de mi camino se acerca y que piso ya la tierra prometida de Cantillana, reino y señorío de la Pastora Divina.

Revivo el último aliento de agosto, con la banda sonora del Himno Pastoreño,  y miro como vas alzándote por la ladera de un risco hasta quedar entronizada a la sombra de un rosal, en ese trono único y distinto que Cantillana eleva para su reina cada nuevo septiembre, que nunca luce más la parroquia ni parece tan grandiosa como cuando tú, Señora, la presides desde tu altura.

Y siento el calor del gentío como si estuviera delante de tu paso el día ocho, el día más grande del año, cuando "nos arrastras en marcha triunfal", como un delirio de nardos saliendo de la iglesia o como un abrazo largo y apretado en la estrechez encalada del  callejón de Josefa la del Caco, y siento cómo "nuestros pechos estallan de alegría" al contestar un ¡¡¡viva el orgullo de ser pastoreño!!! Fluye en mi interior un arroyo mudo de lágrimas cálidas al recordar cómo el Padre Álvaro te retira el sombrero descubriéndonos la nobleza de tu frente y haciendo que  comprenda y me aprenda para siempre y de memoria las dos leyes de un mismo concepto: la belleza de tu rostro con sombrero y la hermosura de tu rostro sin sombrero.

Y entreveo colgaduras en los balcones, y un celaje de banderitas, como un palio rojo y gualda que cubre toda la villa,  y arcos de papel picado, y una bóveda casi de catedral en mitad de tu calle de Martín Rey, y un revuelo de peinas y mantillas  en el rosario de gala, y al Santísimo Sacramento por una plaza entre naranjos en el último día de novena, y hasta resuena en mis oídos el canto de la Despedida.

Aunque hay algo, Pastora querida, que aún no tuve la dicha de alcanzar. Y es besar tu mano, ni al regresar de la romería, ni tu domingo de mayo. Esa mano con la que acaricias a tu oveja fiel. Cosas de la distancia, pero  que en ningún caso es el olvido, puesto que no hay ni un solo día que no te tenga presente, ni que te lleves una mirada o una salve en alguna imagen tuya, sea en el altar que tienes en mi casa, o en la del cartel que anuncia tus Fiestas Mayores colgado en la pared mi trabajo.

Por eso, como dice la canción, "a veces llegan cartas con olor a rosas llenas de esperanza; a veces llegan cartas que te dan la vida, que te dan la calma". Como la que cada tiempo de Adviento, puntualmente, me llega desde Cantillana con la imagen de una Pastora coronada de estrellas que me da la vida y que me da la calma, de esa imagen que siendo "siempre la misma" renueva cada día, al alza, la finura de sus perfiles en la grandeza de su imagen perfecta, "espejo de  justicia y de candor" donde se refleja la belleza de Dios y el amor de Cantillana por su Dueña.

Y es que este simple detalle de recibir una tarjeta con la imagen de la Madre de Dios,  Divina Pastora de las Almas, forma también parte de mi Navidad con la evocación de esos instantes vividos tan intensamente que quedan prendidos para siempre entre los pliegues de la memoria, que recordar es vivirlos dos veces, o cientos de veces a lo largo del año.

Con la imagen de la  Pastora Divina me felicitan la Navidad. Con ella quiero desearos a todos los lectores de este blog, especialmente a los pastoreños de buen corazón, y a los que sin saberlo también lo son, unas muy felices Pascuas de la Navidad y un venturoso 2013. ¡¡¡ Viva la Divina Pastora !!! ¡¡¡ Viva la Pastora Divina!!! ¡¡¡Viva nuestra Pastora Divina!!!

jueves, 13 de diciembre de 2012

UN SEÑOR DE SEVILLA


En realidad casi no lo conozco. He hablado con él una sola vez, cuando fuimos presentados por el amigo de unos amigos. Luego, un saludo por la calle esperando el paso de alguna cofradía y poco más.
Pero aquella cordial conversación fue suficiente para confirmar lo que ya sospechaba de él y que los hechos corroboraron más tarde, que D. Enrique Esquivias de la Cruz ha sido hasta ayer mismo un excepcional hermano mayor para la hermandad de Ntro. P. Jesús del Gran Poder de Sevilla, o al menos desde la distancia así lo percibo yo.
Pero no lo digo solo yo. Hasta la prensa de todo tipo (morada o no, que ya es difícil) no ha dudado en calificar estos años de su legislatura como la "Era Esquivias". Y eso que no tiene que ser nada fácil estar al frente de una corporación de estas características, donde confluyen tantas sensibilidades, supongo que tantos pareceres y estoy seguro que tantos y tantos desvelos, al tratarse de esta tan universal devoción donde muchas cofradías se miran, o debiéramos mirarnos.
El hasta ahora hermano mayor no le ha faltado ocasiones para demostrar su sobrada capacidad de gestionar, ha hecho mucho y todo lo ha hecho bien. Y le ha tocado lidiar situaciones, cuanto menos, delicadas.
De todos los que ha cosechado, sin duda el acierto de los aciertos ha sido el resultado de la más que necesaria y justificada restauración de la imagen del Señor, valiente y al parecer definitiva, devolviéndonos el rostro del "Divino Leproso" suavizado en sus llagas, en las señales del tiempo, desvaneciéndose  en la memoria el carbón de siglos con el que el "Cisquero de San Lorenzo" nos ocultaba su rostro, el rostro de Dios en la Tierra.
Remozó la basílica, primer templo de peregrinación en Sevilla, dignificando la morada del Gran Poder. Acertó incluso a la hora de elegir el templo donde recibirían culto provisionalmente las imágenes de la hermandad mientras duraran las obras de su sede. ¿Habría templos? ¿Qué puertas no se le abrirían al Gran Poder? Pero mira por dónde fue a poner su altar en la iglesia de un convento, el de Santa Rosalía, donde la mano generosa de " El que todo lo puede" aliviaría alguna necesidad de la muy humilde comunidad de Clarisas, Franciscanas Capuchinas.
Consiguió en su momento, sin convulsiones, como fruta madurada a su debido tiempo, que las hermanas se incorporaran al anonimato del ruán, entremezcladas con las mujeres que empapadas en lágrimas de cera tiniebla (y de las de verdad) siguen presurosas en la Madrugada la imponente zancada de su Dueño.
Se atrevió sin complejos puristas a mostrarnos en la calle al Gran Poder como si Juan de Mesa hubiera vuelto para acabar de tallarle una túnica de cardos a su portentosa imagen.
Ha devuelto su primitivo esplendor al paso sobre el que camina El Señor al encuentro de su ciudad partiendo en dos la Madrugada de silencios y plegarias, y de plegarias en silencio. Y para que nada le faltara, para poner  definitivamente a prueba a un hermano mayor y a su junta de gobierno, un demente perpetra aquella salvaje atrocidad sobre la sagrada imagen del Gran Poder que puso una vez más de manifiesto la capacidad de reacción de este excepcional cofrade. No hubo herejes, ni iconoclastia , ni memoria nostálgicas del treinta y seis, ni actitudes inquisitoriales, ni grandielocuentes declaraciones enardecidas de fervor católico, ningún exabrupto...Supo diluir, desactivar lo que en manos de cualquier exaltado hubiera provocado efectos de indeseadas consecuencias. Solo templanza, perdón por las ofensas y confianza en la justicia. Más en la Divina que en la otra.
Y volvió a dar una aleccionadora muestra de lo que deben ser las cofradías en la Iglesia (siempre fidelidad al Pastor), no ya al aceptar, sino al estar dispuesto a ofrecer la participación  (si así era requerida) de la imagen del Gran Poder para el Via+Crucis del Año de la Fe con trece imágenes más, cuando Él solo sería capaz de congregar a los mismos o más fieles (he dicho fieles, no a gente) que las otras imágenes juntas, aceptando además ir en paso procesional cuando el deseo de la hermandad era que fuese en andas. Pero así se sirve a la Iglesia, como la Iglesia quiere ser servida, sin intereses particulares.
En estos tiempos en los que muchos llegan a hermano mayor sin conocer en profundidad a sus propias cofradías, imponiendo tradiciones de hace un cuarto de hora y desestimando la de siglos; cuando tantos prometen en tiempo de elecciones y en la toma de posesión cultos, caridad y formación, lo que luego se traduce en barras de bar en las casas de hermandad y en la organización de actos escasamente religiosos, D. Enrique Esquivias dejó que el propio Señor trazara la hoja de ruta en su tiempo de mandato, sin proyectos de relumbrón de cara a la galería, conservando, aumentando y proyectando, con el mayor de los respetos, lo que la devoción, el tiempo y Sevilla han ido forjando en torno a la imagen del Señor del Gran Poder. Así de fácil; así de complicado. Solo gestionar y resolver con acierto. Ahí es nada. Sencillamente lo que hasta ayer mismo ha sabido hacer un señor de Sevilla, como hermano mayor de la hermandad del Señor de Sevilla.
 Bien me gustaría tener ocasión de escribir muchos artículos así. Pero me temo que no se presentan demasiadas ocasiones como estas. Aunque nunca pierdo la esperanza.

jueves, 6 de diciembre de 2012

ESA INMACULADA TAN NIÑA



"Si la palmera pudiera
   volverse tan niña, niña,
    como cuando era una niña
   con cintura de palmera
     para que el Niño la viera"


Cada vez que leo este sencillo poema de Gerardo Diego, este sencillo villancico, tan infantil, tan ingenuo, la memoria siempre me devuelve la imagen procesional de la Inmaculada Concepción de María de la parroquia de la Purísima Concepción de Huelva. Y no sé por qué. O a lo mejor, sí que lo sé.

Porque esta bendita imagen es como una palma "alta y encumbrada que hasta el cielo llega con su gran poder", según la voz ancestral de unos campanilleros. Porque es "tan niña, tan niña" y tan fina, tan fina, que el breve aro de una pulsera podría abarcar el tesoro preservado de su cintura, sucinto y precioso sagrario en barbecho donde con el tiempo se haría carne el Divino Verbo, y realidad los Decretos del Eterno para que así habitara entre nosotros.

Es esta sagrada imagen reflejo de la inocencia que ruboriza sus mejillas, entre el temblor de sus zarcillos, al sentirse aclamada en su pureza, en la que todo un Dios se recrea.

Desde su altura de palma dorada e inalcanzable nos mira con el gesto de divina altivez de quien se sabe la elegida por Dios, la privilegiada, la preferida del Padre, la que cada ocho de diciembre viene derramando su Gracia desde el trono de su paso entre los repliegues celeste y oro,  cielo y sol, de su manto, arrullada por la música más sublime entre el aroma de las rosas que la adornan; y encarnando, en imagen tan frágil y menuda, la grandeza de todo un Dogma de fe. Esta sencilla doncella es, además, imagen reflejada de su propia hermandad, tan nueva, tan joven, tan niña..... Y tan grande al mismo tiempo.

Y es que esta hermandad, a pesar, o mejor dicho, gracias a su juventud y sin ningún tipo de complejos heredados, ha sabido reverdecer una devoción, en su tiempo de velo negro, rosario y misal en la penumbra del templo, en una epifanía celeste a plena luz, sacándola a la calle. Han renovado y puesto al día el fervor inmaculista, quizás un tanto empañado su brillo con el paso los años. Han actualizado con vigor el valor de las hermandades de gloria ( que no todo va a ser Semana Santa).

Han bruñido dándole nuevo brillo al acero de la espada y han alimentado con nueva luz la llama del cirio que acompaña en la memoria a la bandera blanca de un voto que la ciudad de Huelva juró defender, esta Huelva que adelantándose en el tiempo quiso, supo y pudo levantar, hace ya casi quinientos años, el primer templo en el Mundo dedicado al glorioso y gozoso misterio de la Pura y Limpia Concepción de Nuestra Señora, antes, mucho antes que fuera declarado Dogma de Fe. Herederos de aquellos devotos de la Virgen María es ahora esta hermandad de la Inmaculada y Triunfo de Cristo.

Y eso que su hermandad es tan joven. Y eso que su imagen titular es tan niña, tan niña, como quería volverse la palmera en el poema de Gerardo Diego.


jueves, 29 de noviembre de 2012

MISCELÁNEA COFRADE


Me lo he pensado mucho, muchísimo. Me he replanteado seriamente si merece o no la pena volver a activar este blog; porque para granjearse enemigos y que te retiren el saludo por la calle, siempre hay tiempo.

Y es que parece que nadie lee ni quiere tener en cuenta lo que está escrito desde el primer artículo en la cabecera del blog, donde digo que lo que aquí escribo con mi nombre y sin esconderme detrás de ningún pseudónimo, son opiniones personales, pensamientos hechos en voz alta sin ánimo de molestar ni aleccionar a nadie, ni de ser, Dios nos ampare, modelo de nada, ni referente moral ni cofrade.

Pero al final, y como no tengo remedio, vuelvo a las andadas reabriendo este muro en el que más personas de las que yo creía compartimos lamentos, unos idénticos, otros disconformes (Dios y la Constitución del 78 nos libre del pensamiento único), pero pienso que coincidimos en lo esencial. Tanto que hasta he llegado a pensar que no todo está perdido.

Con estas reflexiones, empezamos con un artículo con título engañoso, debajo de este sugerente y poético encabezamiento de Miscelánea Cofrade se esconde un refrito variado, muy del gusto culinario cofrade, una olla podrida, un salpicón deconstruido con el marisco en mal estado de algunos hechos que nuevamente deja al descubierto nuestra especial, por no decir difícil, tortuosa y autodestructiva forma de ser. Vamos allá.

Al primer tapón, zurrapa.

Parece que la novelería, la murmuración (malediciente o no) va en los genes cofrades. Nada hay que nos guste más que dar una novedad, una primicia. Lo digo porque en el breve tiempo que media entre las elecciones del Consejo y antes de la toma de posesión de su nueva junta ya sabíamos el nombre del pregonero y la imagen del Vía +Crucis (el nombre del cartelista, a lo que se ve, no interesa tanto).

Haría bien Toni, a quien profeso un sincero afecto (creo que correspondido) y sus recién estrenados consejeros, en cuidarse de los Idus de Noviembre, porque como en otros sitios las filtraciones las carga el diablo, y cuando se trata de la elección del pregonero vuelan las navajas como las que le asestaron a César, aunque fuera en marzo.

Al primer descorche de la nueva junta del Consejo, la zurrapa de saberse el nombre del pregonero y la imagen del Vía+Crucis antes incluso de ser propuestos por los hermanos mayores. Supongo que habrán sido los nuevos amigos de toda la vida que de un día a otro le habrá salido al Presidente y ese denodado afán que tenemos de ser el primero en dar una noticia.

Dicen que los gitanos no quieren buenos comienzos. Y comienzos como estos, ni los Gitanos, ni el Gran Poder, ni la Macarena.

De la Hispalifobia, a la Hispalofilia.

¿No habíamos quedado en que a los que nos gusta la Semana Santa de Sevilla y vamos a ver sus cofradías éramos malísimos, que no queremos a nuestras hermandades, ni a Huelva, ni a Dios ni a la Patria ni al Rey? Entonces, ¿cómo es posible que hayan surgido tantos comentarios de cofrades onubenses sobre la idoneidad o no de las imágenes elegidas para el extraordinario Vía+Crucis que se prepara en la vecina capital? Que si faltan, que si sobra, que si están “repes” como los cromos de Vida y Color… Algunos levitaron y convulsionaron poniendo los ojos en blanco, llegando incluso al éxtasis, cuando supieron que las imágenes irían en sus pasos completos y no en parihuelas. Pero se desinflaron y volvieron a poner los pies el la tierra cuando se enteraron que saldrían sin música, ni siquiera de regreso a sus templos. ¡Qué se le va a hacer!

Pero lo peor es que mientras opinamos (y algunos hasta pontificamos) de allí, aquí seguimos en las mismas: abulia, apatía y esconder la cabeza debajo del ala mientras va pasando el Año de la Fe. Aunque esto merece un capítulo propio. Ya hablaremos.

Entre un buey y una mula….la demagogia.

Tomando prestada la opinión de un fiel lector de este muro, ojalá los cofrades sepamos reaccionar ante algo importante como lo hemos hecho ante una tontería semejante como esta del buey y la mula en los nacimientos. Con qué rapidez, qué capacidad de reflejos (para él los quisiera Casillas), qué inmediatez, qué disposición…para ridiculizar al Papa.

Que los medios de comunicación, tooodos, hagan y sigan haciendo mofa de lo que ellos dicen que ha dicho (o escrito) Su Santidad les va en el sueldo. Pero que los cofrades, muuuuchos, les hayamos hecho el caldo gordo , no me cuadra. Espero que se acuerden de estas estupideces que se han dicho de Benedicto XVI cuando dentro de nada empecemos a poner la manita sobre los Evangelios jurando defender al Sumo Pontífice, Vicario de Cristo en la Tierra y bla, bla, bla…¡Qué nos gusta arrearle a los curas en cuanto dicen que han dicho algo aunque luego cuando se lee el libro (cosa que nunca harán los que han malmetido contra el Papa) comprobemos que lo que dice es justamente lo contrario de lo que dicen que dijo!

Por cierto, hablando de la jerarquía, da gloria ver a los que en otro tiempo, no hace mucho, vituperaban  y abominaban de los curas , y criticaban a los que según ellos íbamos siempre pegados y escondidos en el fru-fru de las sotanas, verlos ahora bendecirlos, aclamarlos y agasajarlos. Mucho mejor así, ¿dónde va a parar? Arrepentidos los quiere Dios.

lunes, 20 de agosto de 2012

CATEDRÁTICOS DEL ROCÍO


Aparece este artículo a destiempo, interrumpiendo el periodo vacacional de este blog, como una salida extraordinaria. Y es que últimamente he oído y leído tantas sandeces sobre El Rocío que me ha hervido varias veces el agua del radiador, no me he podido resistir, y ahí lleváis un puñado de pensamientos y reflexiones. Y como siempre digo, sin ánimo de pontificar ni aleccionar a nadie. Y mucho menos ofender a quienes tienen todo el derecho a opinar libremente.

Resulta que en el sitio de Internet de un diácono de la Iglesia, al que admiro por sus conocimientos en liturgia y en otros muchos aspectos, como en el de la defensa de la tradición en las formas de nuestra Religión, se empezó opinando sobre el atuendo de pastora de la Santísima Virgen del Rocío, y degenerando degenerando se acabó calificando de animales a algunos almonteños (menos mal que ver que no fue a todos).
Pero vayamos por partes, como dijo Jack el destripador.

El atuendo con el que es ataviada a la Blanca Paloma, que “aunque no lleva alas” es llamada así por la representación del Espíritu Santo que lleva la Virgen en su palio, y tan unida a la celebración de Pentecostés, sea de pastora o de dama de viaje, ¿qué más dará?, casi siempre ha sido de tejido brocado, sobre todo en la saya, pero muy especialmente el manto, que si fuera uno de los bordados, cualesquiera de ellos, el de los Montpansier, el de los Apóstoles o el último de Santa Bárbara, sería imposible que las camaristas le hicieran ese peculiar recogido en el polisón tan propio en la vestimentas señoriales de la mujer de siglos pasados. Para dos o tres veces que ha ido con saya bordada, el siglo pasado en la inmensa mayoría de los traslados ha ido de tela brocada. Y así está en la memoria colectiva de los rocieros. ¿Qué con un diseño propio y más rico en el brocado sería mejor? Pues a lo mejor sí, pero no es para descalificar el vestido de este año. Ni el sombrero, que a veces es de encajes de oro, o de copa alta, con más o con menos flores, pero siempre bellísimos.

Hay quien para hacer daño, no parece que sea por otro motivo, saca a relucir sin venir a cuento el doloroso episodio de la rotura del varal del año pasado. Parece que no se acuerdan de haber visto, como yo, la caída de una bambalina en los palios de varias cofradías sevillanas de enjundia, o la rotura de un varal maestro y tener que seguir el recorrido levantando a pulso o como cuando se rompió la cruz al Cristo de la Carretería… Supongo que no sería queriendo, ¿no?

Se habla de las bofetadas delante de la Virgen, ciertamente lamentable. Pero en otras cofradías hay “bofetadas sin manos, y con ellas” (¿recordamos ciertas campañas electorales?) mucho más crueles que estas resultadas a lo mejor del nerviosismo de un momento, y que si no hubieran mil cámaras de televisión ahí ni nos hubiéramos enterado. Problema sin duda derivado de la universalidad del Rocío y del imán que tiene la Patrona de Almonte para los medios de comunicación, y que desde este año ha comenzado una recuperación en la forma de sacar a la Virgen que incluso ayer pudimos apreciar. No pretenderán que pongan vallas en todo el recorrido como en el de la Virgen de los Reyes, ¿no? Cuando las ponen es que a lo mejor temen algo, no creo que las pongan por gusto.

Pero lo que más perplejidad me ha causado es lo de calificar de animales a los que llevan sobre sus hombros (y en el corazón, que es mejor) a la Reina de las Marismas, a los almonteños en definitiva. Y me gustaría preguntarles a lo que esto opinan que qué les parecería si “los forasteros” fuéramos a organizarles a ellos sus cofradías, si les gustaría que la Esperanza de Triana pasara el puente con las chicotás como nosotros quisiéramos, o vistiéramos a la Virgen del Museo con otro tipo que no fuera su personalísimo tocado, o si opináramos que el original color “aguas” de su manto es una “trochería” (palabra netamente onubense) y que está descolorido. O pretendiéramos ponerle música a la maravilla caminante del Señor de Pasión, o decidiéramos el orden de paso por carrera oficial, que ahí, en La Campana sí que se ven animaladas (izquierdazos, retarasazos, entradas eternizadas con recitales musicales…) ¿Animales? Demasiado pacientes, mejor diría yo, ¿o no es de eterna paciencia que muchos rocieros copien hasta el color de las camisas, que tengan que aguantar en su propia casa que quieran disponer de lo que es de Almonte, que algunos les hagan la pelota de tal manera con tal de meterse bajo el paso que parecen más almonteños que ellos mismos, que da la sensación que algunos hubieran nacido en la sacristía de la ermita o detrás del cuarto de las velas. ¿Animales?, quizás ingenuos, permitiendo que algunas hermandades quieran ir de por libres, que su meta sea el camino, y no la Virgen, y que encima consientan a una renombrada hermandad una peregrinación extraordinaria con carroza y todo desde El Rocío hasta Almonte para celebrar una efemérides particular.

Que si no lleva ovejas no puede ser pastora; ¿borregas?¿Para qué? No le hace falta con la cantidad de cabritos que hay por ahí suelto.

¿Qué las personas encargadas del atuendo no son válidas? ¿Ustedes han visto a la Virgen de perfil esta mañana caminando? Parece que estuviera “viva” con el movimiento del pelo y el de la cinta izquierda del sombrero; o este año vestida para la romería con las flores de color coral y espigas, si la perfección existe la vi este año en la Virgen.

Y todo por una foto en color sepia. ¿Se imaginan ustedes ahora, por ejemplo, a la Esperanza Macarena vestida como lo hacía Gamero o el mismo Juan Manuel? ¿A que se vería desfasada?, ¿O que saliera otra vez bajo el palio de plata de Rull? El estilo de la de la Virgen “no puede volverse atrás , aunque los vientos se vuelvan”.

Hablamos del atuendo, pero nada decimos del Año Jubilar en Almonte. Como tantas veces los cofrades, enmarañándonos en lo superfluo y dejando que se disipe y se nos escape lo verdaderamente esencial: Que gracias a la Virgen almonteña podremos lucrarnos con las indulgencias que la Iglesia nos dispensa en el Año Jubilar Rociero.

Ganas de hablar. Y libres somos de opinar. Pero la Sagrada Imagen de la Virgen del Rocío, para mí, es un icono perfecto, sea de pastora, de dama de viaje,  o de reina. A lo mejor es por que es Patrona, Pastora y Reina de Almonte y del corazón de los rocieros de buena voluntad. REGINA RORIS, ORA PRO NOBIS, MISERI NOBIS.

jueves, 26 de julio de 2012

TRES MOMENTOS


El verano es también tiempo de Dios. Y es tiempo de María. Es más, siempre es tiempo de honrar a María. Y casi más que en mayo, el mes de Nuestra Señora por excelencia. Porque en verano la advocación de la Virgen que no celebramos en agosto la celebramos en septiembre.

 En este tiempo estival por toda España, y más concretamente en nuestra diócesis, se suceden las fiestas religiosas y populares en honor de multitud de bellísimos nombres que para nosotros los creyentes son como una escala de piropos a la Virgen que nos van acercando al cielo.

Nombres poéticos, teológicos, localistas, universales… Y todos profundamente queridos por sus pueblos. Remedios, Milagros, Montemayor, Angustias, Estrella, Socorro, Ángeles, Cala, Bella, Blanca, Clarines, Reposo, Mayor Dolor, Mercedes, Valle, Puerto, Granada, Virtudes, Fuente, Pino, Carmen, Luna, Luz, Prado, Flores…, puestos en nuestros labios son alabanzas a la Madre de Dios, Madre nuestra y de la Iglesia. Y así, año tras año.

Pero hay para mí cada verano dos momentos que aguardo con especial emoción, y devoción. Uno, el tercer domingo de agosto, cuando la imagen procesional de la Virgen de la Cinta, la Virgen Chiquita, desciende de su santuario de El Conquero buscando el corazón de la ciudad donde se encontrará con la probada devoción de los onubenses los días de la novena. Y otro, el último día del mes, cuando la Divina Pastora de Cantillana asciende a la cima del risco, al trono de su Gloria para presidirlo como reina asunta al cielo coronada de estrellas.

Pero este verano es especial, este año viviremos un momento de difícil definición, este mes de agosto la Virgen del Rocío, como cada siete años, irá a Almonte, apenas iniciado su Año Jubilar, pastoreando no solo a los almonteños, sino a todo el pueblo de Dios rociero que en la noche mágica de su solemne traslado alfombrará el viejo camino de Los Llanos por donde pasará, ocultando su rostro hasta amanecer en el Chaparral, la Divina Doncella Viajera.

¿Es o no es el verano tiempo propicio para honrar a la Virgen? Seguro que no lo desaprovecharemos y nos veremos cualquiera de estos días cerca de alguna imagen de nuestra devoción siguiendo sus pasos, peregrinando con Ella, o formando parte de un apretado redil gobernados y guiados por su celestial cayado.


A todos, feliz verano (o lo que queda de él). Volveremos a encontrarnos en este blog cuando el verano decline, cuando un Lignum Crucis en un relicario nuevo manifieste la Cruz de la Redención a los pies de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Volveremos a  encontrarnos así que llegue septiembre.


jueves, 19 de julio de 2012

POR UNA VEZ Y SIN QUE SIRVA DE PRECEDENTE


Los drásticos recortes que el gobierno de la nación ha aplicado como medida  necesaria  para según ellos poder salir de la crisis, activar la economía y crear empleo, ha desatado un torrente de opiniones en las redes sociales, especialmente en Facebook.

Lo mismo que cada español llevamos dentro un seleccionador nacional, también llevamos un político, incluso a un presidente del gobierno que arreglaría esto de un plumazo. Así que, por una vez y sin que sirva de precedente, me gustaría expresar mi opinión en este espacio que en absoluto fue creado para la política, sino para algo mucho más noble para mí como son las cofradías y el conjunto de la Semana Santa.

Soy maestro de primaria, de eso vivo, esa fue desde siempre mi vocación, la política me ha interesado  en tertulias de café, y en el sagrado momento, (para mí la única y esencial grandeza de la democracia) de elegir a mis representantes con mi voto. Nunca he estado arrimado a ningún perol de partido político alguno, por eso tengo la absoluta libertad moral para decir de cada partido lo que me pueda venir en gana. Durante mi vida he votado a diferentes tendencias políticas, (¿quién no es revolucionario a los dieciocho y conservador a los cincuenta?). Todos, repito que todos, en alguna parte de sus incumplidos programas me han defraudado. Pero tengo memoria, y sé lo que cada uno ha dado de sí según mi forma de entender la política.

Quizás por eso me sorprende que se haya formado esta conmoción social por algo que no me digan que no se veía venir desde que el anterior gobierno empezara con los recortes, ahora agudizados hasta adquirir tintes dramáticos en muchos casos. ¿Pero alguien  en su sano juicio podía pensar que esto iba a ser fácil, con la situación económica que tenemos? ¿A  alguien se le escapa que nuestro país ha vivido demasiado tiempo por encima de sus posibilidades? Creo que no son tan criticables las medidas adoptadas por el gobierno como el hecho de no haber empezado primero ellos dando ejemplo, suprimiendo jubilaciones astronómicas, dietas de viajes,  dietas por alojamiento, móviles, transporte, tarjetas de crédito y un sinfín de prebendas, que si bien es verdad que los actuales gobernantes no crearon, tampoco han tenido agallas de suprimir, actuando como los anteriores, aunque solo fuera como un simple gesto de solidaridad con los ciudadanos que somos los que pagamos los platos rotos de la inutilidad de los políticos, y de los sesudos economistas que no han sabido parar este desastre .¿Cuántas veces se negó la crisis en la anterior legislatura? ¿Por qué no se tomaron medidas a tiempo? Porque lógicamente esas medidas, como ahora vemos, son dolorosas y tremendamente impopulares. Y primaba más conservar votantes que poner las bases de la recuperación económica. Y ahora, al nuevo gobierno le toca bailar con la más fea. ¿O es que alguien puede pensar que este gobierno hace esto para que nadie les vote más? Otra cosa es la idoneidad de las medidas, cuando hay tantas cosas donde recortar antes que echarle la carga a los de siempre. ¿Cuánto nos apostamos que cuando lleguen otra vez los socialistas no derogarán ninguna de las medidas impuestas por el PP, como Rajoy no va a derogar, por ejemplo, la ley del aborto de Zapatero? Ya lo veremos.

¿Que sobran políticos en esta cuatriplicidad de cargos, en esta inútil superposición de administraciones? ¿Qué es imposible para cualquier economía soportar, además del nacional, diecisiete gobiernos taifas? Eso lo sabe cualquiera, lo mismo que sobraban con anteriores gobiernos, desde la UCD. Pero nadie parece haberse quejado hasta ahora, al menos con tanta claridad.

¿Que la corrupción se pasea como Pedro por su casa por los partidos políticos? Claro está que sí; pero por todos: unos trajes en el PP, viajes y mariscadas en IU pagadas con dinero del erario público, desvío de dinero de los parados para pagar cocaína y prostíbulos en el PSOE…. Pero los medios de comunicación siempre han hecho más hincapié denunciando a unos más que a otros, y que conste que pienso, porque todos los conocemos, que en cualquier partido político hay gente honrada a carta cabal, pero no sé que les pasa que cuando se constituyen no en clase, sino en casta política, se transforman en cómplices de muchos desmanes, quizá por miedo a perder la bicoca que al parecer es eso de vivir de la política. Y ni que decir tiene que no todos tienen la misma capacidad, ni son igual de profesionales; ni tienen tampoco la misma abnegación en el trabajo.

Mención aparte merecería la distinta actitud de los sindicatos que mientras engrosaba el número de parados, negaban también la crisis aplaudiendo en el Congreso las medidas del gobierno anterior, cuando con este, desde el primer momento amenazaron con incendiar la calle (Sic). También ellos podrían solidarizarse con los ciudadanos reduciendo drásticamente el desproporcionado número de liberados sindicales, o suprimiendo el presupuesto para inútiles cursillos de formación contribuyendo así a aliviar la ingente cantidad de dinero subvencionado que les llega del Estado.

La izquierda siempre tuvo la habilidad de saber movilizar como nadie (recordemos los incidentes que sucedieron a los atentados del 11M, con el famoso “pásalo”, causa innegable de la llegada de D. José Luis Rodríguez Zapatero a la presidencia del gobierno. Al contrario  que la derecha, que tiene el problema de no saber explicar claramente las medidas que adopta. ¿Por qué no dicen claramente ya cuál es la situación económica que dejó el PSOE? Al menos yo todavía no lo sé.

Los medios de comunicación no tratan igual los errores de unos y de otros, negarlo sería negar la evidencia. No se corta con las mismas tijeras. Un miembro del PP, sin cargo institucional alguno, es pillado infraganti conduciendo con elevada tasa de alcohol, y tiene que dimitir como presidente de NNGG de la comunidad  de Madrid. Sin embargo ocurre lo mismo con un diputado socialista de la provincia de Huelva, y después de espetarle  al guardia civil que lo intercepta el consabido y muy franquista expresión de “usted no sabe con quién está hablando”, no dimite, y los medios de comunicación lo amparan con su silencio. O como la comprensión que se tiene con el problema de los mineros (y con algunas salvajadas de sus manifestaciones) mientras que cuando se cerraron los caladeros de pesca en Marruecos que hace desaparecer prácticamente la flota pesquera en Huelva apenas mereció la atención de los informativos nacionales, ni sindicales. Ejemplos hay para no parar de escribir. ¿Se acuerdan del tratamiento dado por la prensa afín al anterior gobierno del hundimiento del Prestige y al incendio forestal de Berrocal, mucho más grave? A Galicia la forraron de millones de euros, pero, ¿qué hicieron aquí?

España es un país difícil, muy difícil. De la confrontación entre bandos tenemos demasiados testimonios en nuestra historia, algunos relativamente recientes y que en vez de relegar al olvido, nos empeñamos en revitalizar y parece que nos gusta tenerlo a mano para arrojárnoslo a la cara. Con lo que siempre hemos sido capaces de hacer cuando nos lo hemos propuesto, cuando nos hemos unido por una causa común, como cuando guiados por S. M. el rey D. Juan Carlos fuimos capaces de realizar una transición modélica que fue la admiración de todo el mundo, y  nunca, sin ser temida, fue España tan respetada, dentro y fuera de nuestras fronteras.

 La democracia con sus defectos y sus carencias es, como se suele decir, el menos malo de los sistemas políticos, en nosotros está saber buscar en ella, en nuestra democracia, la forma de superar esta crisis que injustamente vemos recaer sobre quienes ninguna culpa tenemos, mientras los bancos se rescatan con dinero europeo y nuestros políticos y sindicatos siguen sin dar ejemplo de austeridad y, con la complicidad de grupos de presión mediáticos, dividiendo peligrosamente cada vez más a la nación.

Recuerdo, cuando su redacción, la agria discusión de los Padres de la Constitución sobre la inclusión, o exclusión (como al final sucedió) de la palabra Dios en el preámbulo de nuestra Carta Magna. A lo mejor es por eso estos despropósitos, porque Europa, con nosotros dentro, está  olvidando y abandonando a marchas forzadas sus orígenes cristianos, y nos gobiernan ignorando a Dios.

Somos un gran país, a pesar de muchos de sus políticos y de sus democráticamente necesarios partidos. Hay que tener esperanza. Y lo mismo que hay alumnos que aprenden a pesar de sus profesores, aprenderemos a salir de éstas y, con la ayuda de Dios a quien no podemos arrinconar, sin Nacionales Catolicismos, pero considerando nuestras raíces cristianas, lograremos mirar con optimismo al futuro que volverá a poner en su lugar a la nación más antigua de Europa, que a mí me gusta y no me da miedo ni reparo de  llamarla por su nombre: España.