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martes, 27 de mayo de 2014

TRILOGÍA DE LOS ENCUENTROS

Tres momentos, tres encuentros de la Madre de Dios con ella misma, como su propia imagen reflejada en los espejos que angulan su camarín, trono de la Gracia y Puerta abierta del cielo para quien quiera subir y entrar a la Gloria por él.
En su impresionante traslado a la Santa Iglesia Catedral, la Virgen de la Esperanza Macarena nos ofreció tres momentos que por fugaces ya son imborrables en la memoria de los que los vivimos.
Hoy, último día de su besamanos extraordinario en la Parroquia del Sagrario, quisiera compartir con vosotros la emoción de aquellos momentos. Tal como los sentí os lo cuento, tal como os lo digo, lo siento.
  
LA ESPERANZA DEL ROSARIO

Un arco de buganvillas
le puso marco a la foto
en la calle el alboroto
de pueblo en algarabía.
Dentro, la Virgen María,
Macarena y Montesión
en una sola emoción
sonrisas y llantos fundían.
Se pararon los horarios,
que en una misma oración
las dos rezaban el rosario.

https://www.youtube.com/watch?v=15Gn4FNoxxQ


POR SAN JUAN DE LA PALMA

Cuando la Virgen llegó
frente a San Juan de la Palma
a los balcones del Cielo
Sor Ángela se asomaba,
con la Esperanza reía,
con la Amargura lloraba,
entre las dos repartía
sus devociones la santa.
Y toda la calle Feria,
y toda entera la plaza
sintió suya la presencia
de la santa sevillana.


EN UN VALLE DE ESPERANZA

Sonaba Virgen del Valle
y enmudeció de repente
todo el clamor de la calle.
Solo el crujir de los cirios
y el cairel en los varales
le ponían sinfonía
al ocaso de la tarde
que en aurora se tornaba.
Transtornada de emoción
Sevilla entera callaba,
cuando la Esperanza entraba
triunfal en la Anunciación

https://www.youtube.com/watch?v=uSe5BkMxZ9U


martes, 20 de mayo de 2014

CARTA A D.JUANINNASSIO SOIDO


Estimado Sr. Soido:
Mu malita tiene que andá la cosa pa que todo un alcalde de la Muy Noble, Invicta y Mariana Ciudad de Sevilla tenga que haserse el grasiosso para coseguir un puñaíto más de votos.

Yo, desde aquí, desde Huelva, desde la orilla de las Tres Carabelas (y eso no lo digo yo, ya lo dijo nada más y nada menos que Machado, D. Antonio) y con tó el provinsianismo que Su Ilustrísima me quiera adjudicar, le recomendaría encaresidamente que estudiara una mijita má, na má que una miajilla, de geografía y de historia, pero de la güena, no de la historia que como polítiquillo usté se trae.

Ya sé, ya sé, que vuesensia dijo lo que dijo para haserse el grassiosso y que su señoría sabe perfestamente que las Tres Carabelas salieron del Puerto de Palos, provincia de Huelva, que lo dijo pa asé la broma... Pero es bien sabido y de general conosimiento público que no hay ná peó en este mundo que un sevillano saborío queriéndose de hasé el grassiosso, cuando lo que acaba es siendo un malage, que es lo que su señoría parese que pretende sé.

Verá usté y ya sin recoña:  En Huelva estamos ya un poquito hartos de politicastros que nos ninguneen, que se cachondeen de una provincia que podría ser mucho más de lo que es, pero en parte por la forma de ser de nosotros los onubenses, y en parte porque ustedes no lo han sabido o querido ver ni valorar, estamos muy escaldados con promesas de todo color político y condición que jamás se cumplen, ni puentes sobre el Odiel que valgan, ni estación del Ave, ni desdoble de la carretera de la sierra, ni aeropuerto, ni conexión con Portugal, y de la segunda modernización de Andalucía, mejor ni le cuento. Si por lo menos hubiera otro Plan de Desarrollo, menos contaminante, eso sí...

Pero ni siquiera nos quitan las fábricas, que para que lo sepa  Su Ignorante Excelencia están muy cerquita de donde salieron las Carabelas, justo donde señala Colón con su mano (qué buena mano tiene el Almirante para dar un buen tapabocas) en la Plaza de las Monjas.

Se lo digo má que ná para que usted sepa (aunque yo sé que lo sabe, sorrón), que cuando venga pavoneádose al Rocío, cuya hermandad Matriz tuvo a bien presentar su impresionante cartel de la romería en su Ayuntamiento, precisamente en el salón Colón, el má mejón del edifisio donde usté trabaja, o debe trabajá,  pertenese a la provinsia de Huelva.

 Que cuando, como buen cateto que es usté, venga los sábados por la mañana al mercado de abasto de Huelva con su neverita, seguro que la suya es de esas que tiene la propaganda del PP, a comprá el pescaíto fresco, los marisquitos, y esas cositas nuestras que tanto le gustan a ustedes, viene usted a Huelva.

Que cuando va Su Ilustrísima a ver la maravilla de cabalgata de Reyes Magos a Higuera de la Sierra, de nuestra sierra, vienen a la provincia de Huelva.

 Que cuando viene usted a bañarse a las playas de Punta Umbría, de Isla Antilla, o a la mismísima Matalascañas, aunque usté no se lo crea, viene a la provincia de Huelva.

 Que cuando usté viene a pescar al Espigón, viene a Huelva. Y todo esto sin que le cobremos ná de ná. No como usté, que nos cobra un dinerito mu curioso si queremos ver , un poné, la iglesia de El Divino Salvador, si no semos de Sevilla. Aunque ese impresionante templo haya sido restaurado con el dinerito de todos los andaluses y andalusas, como a los políticos os gusta desí.

En fín, D. Juaninassio...Que se ha hecho usté un lío con la madeja de su escudo del que, al paresé, no quiere salí, porque no quiere rectificá. Yo le pediría que se preocupara, con sus veinte concejales y su cómoda y amplia mayoría absolutíssima, antes de que la pierda, de poné a Sevilla como se merese una ciudad de esa belleza y de esa categoría, y sea capá de borrar la huella que dejó el Sr. Monteseirín, al que está hasiendo güeno. Ea. Quede usted con Dios.

Fdo: Manuel Gómez Beltrán, hijo de marinero, descendientes de aquellos onubenses que le dieron a España la Gloria de descubrir un Nuevo Mundo, y de lo que después otros se aprovecharon. Un cordial saludo. Y estudie Geografía e Historia hombre. Soy maestro y me ofrezco a enseñarle... Pero con alumnos así no sé yo si sacaría algo.


PD.: El sábado que viene nos vemos en el traslado de la Macarena; que ni la Virgen de la Esperanza, ni Sevilla, tienen la culpa de tener un alcalde con la cara más dura que el turrón de Castuera, riquísimo producto extremeño. Tan extremeño como usted, por cierto.

lunes, 19 de mayo de 2014

AYER HIZO UN MES



Justamente. Ayer,  aunque parezca que haya pasado mucho más tiempo desde la última Madrugada, solo hace un mes. Treinta y un días tan solo desde que  la oscuridad de la parroquia de la Purísima Concepción, rayando casi el ángelus, fuera diluyendo en su interior la silueta azul y rosa del paso de palio  de María Santísima de la Amargura concluyendo de esta manera, con su recogida, otra Madrugada de Viernes Santo.

 Pero no ha sido una Madrugada más. La recordamos memorable, distinta, difícil de olvidar. Todos tenemos la sensación de haber vivido una Madrugada especial. Y no sabría explicar exactamente  por qué. Pero muy especialmente quienes tenemos puesta  nuestra devoción en Ella, en la que es causa de nuestra alegría, y es nuestra pasión, y nuestro delirio, en la Virgen de la Amargura, coincidimos en que, al menos para nosotros,  ha sido una Madrugada excepcional.

Los que tenemos el corazón latiendo con más fuerza en la parte más "débil" de la cofradía, nos entendemos perfectamente sin muchas explicaciones.  Sabemos a lo que me refiero si digo que tenemos más "mérito", que todo lo que consigamos a favor de nuestra devoción, la menos multitudinaria, la más íntima, la menos conocida fuera de la cofradía,  nos sabe mejor. Tenemos un sentido del reto mucho más desarrollado, no nos importa vencer obstáculos para propagar esta devoción que no es más reconocida por vivir a la sombra (bendita y soberana sombra) de quien vive y que todo lo abarca.

Porque "ser" del Nazareno, de la Esperanza, de Pasión, de la Victoria, no tiene mérito. Lo verdaderamente especial es "ser" de la otra advocación de la hermandad, la menos conocida, la menos nombrada.Por mucho que la hermandad conforme, y así debe ser, una unidad siempre hay una imagen que suscita la mayor devoción y es la que le procura ese tirón popular que la eleva sobre otras y que la hace ser como es y la distingue de las demás. Y si no fuera así, es que ninguna de las dos tendría verdadera devoción popular.

Además, de lo que el corazón del pueblo siente y habla no se puede ni se debe dudar, ni ir en contra, ni cuestionar su decisión. El juicio popular es inapelable. La boca habla de lo que el corazón rebosa, y Huelva siempre ha hablado claro. Ya podamos vestir de oro la advocación que sea que como la memoria devocional de una ciudad diga que no, es que no. Ya nos podamos poner en cruz. Pero eso no implica que no intentemos ofrecerle todo lo mejor. Y en el corazón de los devotos de la Amargura no manda nadie. Solo Ella.

 Siempre es más difícil, pero en todas las cofradías hay quienes a fuerza de entrega y de tesón, a contra corriente, multiplican su dedicación y logran que esas imágenes eclipsadas por la popularidad de las otras que suscitan más fervor, se presenten ante nosotros brillando con luz propia. Impecables.

Por eso, cuando El Nazareno se recoge y toda Huelva vuelve los ojos hacia la Virgen de la Amargura, es cuando lo que se hace por y para Ella, aun a sabiendas de que nunca tendrá el reconocimiento ni la repercusión que tiene todo lo que rodea al Señor , tendrá su recompensa, cuando todo el esfuerzo tiene sentido al ver a la Amargura reinar en su mañana de Viernes Santo.

Así que, desde los que le fundieron la cera en su candelería hasta el que clavel a clavel, rosa a rosa, le dio forma a los fanales de sus jarras; desde los que cuidaron de que la alumbraran las ciento treinta y dos velas de su paso durante toda la noche hasta los que la perfumaban de incienso; desde los que la pasearon en triunfo por las calles y que se curtieron viernes a viernes de Cuaresma bajo sus trabajaderas hasta los que fueron sus ojos en la noche santa guiando sus pasos; desde el que con siete notas fue capaz y capataz de componerle la música que la lleva, y que cada vez que irrumpe su marcha, Salve Amargura, suena a saludo de ángel de anunciación y a oración solemne, hasta el que con la voz popular de una saeta, cantada a pie de calle, sentenció que su sagrada imagen es "obra de Dios en una noche de locura", y la proclamó "gitana pura y bendita por tó los cuatro costaos"; desde las manos que desparramaron en el aire pétalos de flores a su paso hasta quien pregonó a voz en grito que Tú eres la Reina de la Madrugá; desde el que como un murmullo, entre dientes, ante tu paso mirándola a la cara le decía bonita, hasta el que sollozaba un guapa líquido y cálido de lágrimas; desde quien susurró un avemaría mirándose en sus ojos hasta el que musitaba un bendita sea tu pureza para sus adentros... Todos hicieron que la luminosa estela que un poco antes había dejado a su paso Jesús Nazareno no se apagara, sino que brillara con más fulgor y con luz propia, con la luz intensa que emana de  La Amargura, de Ella misma, pues este año incluso el sol alumbraba, tímido y pálido tras una mantilla de nubes finas. Solo Ella brillaba con la luz divina que su figura irradiaba y que no se desvanece en la memoria de quien te vio pasar por esa senda secreta entre la noche y el alba, entre la aurora y el día,  que nos lleva hacia ti, y que solo conoce el corazón de los privilegiados que vemos en Ella la razón primera de todo.


Y esto fue hace justamente un mes. A veces parece que fue hace siglos y a veces parece que fuera ayer. Pero todavía resuena en nosotros el Dios te salve Luna Llena de despedida en el dintel de su casa pero que ya es patrimonio de la memoria de los que vemos en Ella a la Reina y Señora de nuestras almas, y para los que por encima de Ella no hay nada ni nadie que pueda desplazarla. Más hermosa que Tú solo Dios, solo Dios. Salve Madre, Salve Amargura.

Foto: Juan Luis Rodríguez

domingo, 11 de mayo de 2014

COFRADES EN INTERNET

ACLARACIÓN
Este artículo está escrito desde el viernes pasado. Así que no tiene nada que ver con nadie ni con ningún acontecimiento que haya podido ocurrir ayer sábado ni hoy domingo, ni con nada que haya podido leerse estos dos días en las redes sociales. Aclaro esto porque que hay gente muy susceptible que se la coge con papel de fumar. Un cordial saludo. Gracias por la lectura.

¿De verdad que los cofrades somos así? ¿Es la imagen que damos en la red nuestra verdadera imagen? ¿En serio que personalmente, que en privado, que en conciencia, opinamos como se lee en los foros de Internet?

Cierto es que siempre, o casi siempre, la murmuración, el run run, el critiqueo ácido, la metepuyas (con u),el chismorreo  corrosivo y sin piedad, el fraternal despelleje, los navajazos bajunos,  han sido y son emblemas, santo y seña de nuestra  lamentable y peor condición, más que humana, cofrade, como si fuera una cuestión genética. Aunque a la hora de la verdad, y de verdad, seamos solidarios y salgamos como una sola voz a defender a las cofradías, poniéndose en práctica, una vez más, eso tan español de que como el muerto es mío, lo mato yo, y que nadie de fuera se le ocurra venir a matarlo.

El caso es que no hay cuestión que se quiera debatir en cualquier foro o tertulia (siempre hay magníficas, recomendables y absolutamente indispensables excepciones) donde no se acabe a la gresca y donde el insulto no sea moneda común, por más inocente que sea el tema a considerar, por más intranscendente que en principio pueda parecer lo comentado. La idea más trivial, la opinión más simple, es suficiente para encender la mecha que haga arder las redes de internet.

De todo entendemos y todo lo expresamos con vehemencia. Si es del carnaval de Cádiz, parece que hubiéramos nacido en la mismísima plaza del Palillero. Si es de la Semana Santa de Sevilla, como si nos hubieran parido en mitad de la Campana a punto de entrar la Macarena. Si hablamos de El Rocío, como si nos hubiéramos criado debajo del puente del Anjolí o en el barrio de Las Gallinas. Si toca fútbol, supongo que igual, pero como soy ateo del deporte rey (aquí sí soy republicano) no estoy muy al tanto. Pero me malicio que será cuarto y mitad de lo mismo.

En las tertulias cofrades no se opina, se pontifica; no se critica, se insulta. Se da la sorprendente paradoja de que se criminaliza a quienes demuestran sabiduría y conocimiento, con un currículum envidiable en su cofradía  y encima se justifica a cualquier mindundi que poco o nada aportan a la Semana Santa, actitud propia de ignorantes que no admiten su desconocimiento. A veces hasta da miedo abrir el ordenador a ver con qué nueva trifulca nos vamos a encontrar.

Lo que aquí se ve y se lee merecería un estudio sociológico, sicológico, y a veces hasta siquiátrico. Hay quien critica, criminaliza rayando con el insulto, a personas que no conocen de absolutamente nada basándose en lo que algún enemigo de esa persona le haya podido contar, a saber con qué aviesa intención. La difamación tiene aquí un excepcional caldo de cultivo.
Todo es susceptible de ser rebatido, aunque no se tenga ni idea de lo que se habla. Toda idea tiene inmediatamente su réplica y su contrarréplica. 

 Capataces, músicos, priostes, sacerdotes, oficiales, hermanos mayores, son machacados sin piedad. Nadie se libra. Lo que sin duda es en potencia un excelente medio para conocer, para ampliar horizontes, muchas veces se convierte en el peor escaparate donde poder mostrar nuestro desconocimiento en tantos aspectos. Más de uno, quedando en evidencia, ha tenido que retirar de la red todo lo vomitado sobre alguna hermandad viéndose con el culo de su desconocimento al aire después de haberla vituperado.

Pero de todo lo criticable se lleva la palma en el ejercicio de sus funciones el ultrachoquerismo militante criticando a los que van (vamos) a ver cofradías a Sevilla. Porque aquí se podrá ir a ver corridas de toros a la Real Maestranza; se puede tocar palmas por Huelva en el debut de un rejoneador onubense; se podrá asistir a  la Feria de Abril ...Pero  que un cofrade de Huelva vaya a ver cofradías allí mismo es un crimen de lesa humanidad. Intolerable para algunos. Aunque luego en las tertulias de Internet se debatan continuamente asunto de cofradías de Sevilla, aunque los muros del Facebook de los cofrades onubenses rebosen de fotografías de pasos e imágenes de allí, a pesar de esto, no está bien visto que se vaya a ver cofradías a Sevilla, ¿habrá incongruencia mayor?

Está claro que cada uno puede criticar lo que quiera en las tertulias y en Internet, buena prueba es esta página donde se exponen ideas que no siempre puedan gustar; pero intentando dejar fuera el insulto y la prepotencia.
 Y es una lástima porque Internet nos ofrece posibilidades impensables hasta hace un par de años, pero la estamos convirtiendo en el estercolero donde verter las inmundicias que desgraciadamente lleva aparejado este tan especial y contradictorio mundo cofrade.

Con actitudes así  puede que ocurra lo mismo que sucede en el ámbito educativo, en la enseñanza, que los alumnos más brillantes no quieran demostrar su sabiduría ni sus pensamientos por miedo al bullying, al acoso escolar practicado por los más vagos o más torpes que no quieren aceptar la inteligencia o el fruto del saber y el trabajo de los mejores, y nos quedemos  sin opiniones que realmente merezcan la pena, y es un lujo que no nos podemos permitir. Además de que por la red campeen a sus anchas el insulto y la mediocridad de la que estamos haciendo gala, si antes no ponemos remedio.


jueves, 1 de mayo de 2014

EL NAZARENO NO TIENE QUIEN LE ESCRIBA

Al Nazareno le pasa como al coronel de la novela del recientemente fallecido Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez: que no tiene quien le escriba...Que no tiene quien le escriba para bien, porque para mal, para verter sobre su hermandad todo tipo de maledicencias, mentiras y lo que es peor insinuaciones y medias verdades, parece que se haya abierto una veda. Se ha puesto de moda.

No es que uno pretenda que la prensa vuelva a aquellos tiempos en los que "desde un marco incomparable de belleza sin igual" todo era magnífico, todo esdrújulamente superlativo,  todo bellísimo, concurridísimo y piadosísimo, que para eso rimaba con generalísimo; donde todas las imágenes de Cristo eran de Martínez Montañés y las de la Virgen, de La Roldana; donde cualquier orfebrería era de plata, los bordados de Juan Manuel y nuestras dolorosas son ahora la Macarena que no las quemaron, qué va; sino que se la llevaron de aquí para Sevilla cuando la Guerra.... Pero tampoco es muy normal ni lógico este acoso y derribo que se trae cierta prensa local con determinadas (y siempre las mismas) hermandades, especialmente con la del Nazareno, que como todo el mundo en general (y a voces, reina escogida) sabe que todo, todito, todo, lo hace mal, muy mal, fatal, rematadísimamente mal.

 Aquí no ha habido colas en su besapié; aquí no se ha celebrado un quinario que siempre destaca por su más que masiva participación; aquí no se hace una labor de caridad que ya quisiera más de dos, de aquí y de allí. Aquí no se rinde de devoción una ciudad cada vez que su Señor mueve la túnica.... Nada de eso es destacable, solo lo negativo, que no dudo que lo haya, ¿pero solo eso?

 Desde hace un tiempo a esta parte proliferan  periodistas, pseudoperiodistas y opinadores que se están cebando con ella. No hay nada que  haga la hermandad del Nazareno que no se lleve un palito. Uno, no sé si por agradecerle a alguien cuatro cervezas o un par de cafés con torrijas en algún evento, o por ser agradaor, o hacerse el grassiosso, o ganar puntos delante de no sé quién, lo cierto y verdad es que dice que si el Señor no pasa por la Carrera Oficial es porque va solo...

Otro opinador aseguraba que desde que el Nazareno está solo en la Madrugada (como la película de Garci) lo que hace es "deambular" por las calles.

Y siempre salta un cojo, en este caso dos, pues precisamente ellos sí que saben de imágenes solas, huérfanas de devoción y deambulando por las calles. Y vamos a dejarlo aquí porque quien dice lo que no debe, y ellos lo han dicho con creces, escucha lo que no quiere. Y me podría hartar de decirles cosas que no querrían escuchar.

Pero lo más triste de esto es que se escribe , si no con la colaboración (o a lo mejor sí; o estoy seguro que sí) de gente cercana a la propia hermandad, incluso de dentro, que con tal de echar leña al fuego, u otra cosa más maloliente sobre ella y sobre su actual junta de gobierno, no dudan en mirar para otra parte e incluso aplaudir los puyazos que le dan.
Yo les rogaría a estos salvapatrias que dejen tranquila a la hermandad del Nazareno, que con sus cuatrocientos treinta y un años a las espaldas (pero de verdad, con papeles, demostrado) y con cientos de Madrugadas vividas sabe bien lo que se hace.

 Déjenla que se equivoque ella solita, que vaya sola deambulando por la Madrugada, sorteando los cristales que algún golfo tira a los pies de los penitentes, pisando colillas encendidas, oyendo detrás de los pasos la trifulca de dos borrachos que dirimen sus diferencias a botellazo limpio.

 Dejadla pasar sin que haya nadie en la calle que mire las insignias, dejadla pasar sola con la devoción del Señor rodeando su paso, siguiéndolo, acompañándolo en silencio, que quien está esa Madrugada en la calle está para lo que está, no como a las siete de la tarde que salimos a tomar café y de paso vemos cofradías.

Preguntadle, si acaso, a las hermandades del Perdón y la Misericordia cómo les va en sus nuevas jornadas. Mirad cómo ha crecido una; mirad lo acompañada que va ahora la otra.

Dejad sola a la hermandad del Nazareno incluso con la ausencia de cofrades que en ese momento ven cofradías en otro sitio, y que están en todo su derecho. Pero que luego no quieran arreglarle (o amargarle) la vida  disponiendo lo que tiene que hacer El Señor en la Madrugada. ¿A ellos qué les importará?

A más de una quisiera ver yo en este horario, cuando el frío cala los huesos, con el cansancio acumulado, casi el final de la Semana Santa, en el puente del Triduo Sacro con la gente yéndose de fin de semana, a contracorriente del ritmo normal del reloj, en una transgresión absoluta de una jornada "normal".

Dejadla que siga siendo ella, como siempre, que a ella no le importa. Lo anecdótico en la historia ha sido los años que pasó por la Carrera Oficial, lo de siempre ha sido lo de este año. ¿Hace daño a alguien no pasando por unos palcos vacíos, perfecto escenario ofrecido al gamberrismo? ¿Molesta a alguien? Y, ojo, que si hubiera que volver a pasar no ocurriría nada, no se iba a acabar el Mundo, no pasaría nada. Pero, ¿hay alguna necesidad? ¿Gana algo la Semana Santa de Huelva en su conjunto? ¿Gana algo la propia hermandad? Mirad, si no, cómo han ganado algunas recogidas acortando el horario de entrada, por más tempranas.

 Pero sobre todo dejadla tranquila ahora que muchas devociones quedan olvidadas hasta dentro de un año, mientras que el Señor vuelve a recibir diariamente, ininterrumpidamente, llueva o truene, haga calor o haga frío, la devoción de tantos que se postran ante Él y que no entienden de entresijos de cofrades, que viernes a viernes recuerdan en su capilla las señales de su Pasión, Muerte y Resurrección reflejadas en sus Cinco Llagas, y que seguro le será fiel otra vez acompañándolo cuando llegue una nueva Madrugada, cosa que por lo que se ve molesta a algunos. No lo soportan. Vamos que parece que les da hasta coraje. Y eso nunca lo van a escribir en sus soflamas. Solo van a resaltar cualquier hecho intranscendente que acontezca en su hermandad, pero que siempre será susceptible de ser criticado.

 Creo que en este tema se ha sido más que prudente. Pero todo tiene un límite. Y las cosas duelen, sobre todo cuando son injustas y las críticas infundadas vienen de quienes crees que son tus amigos, y saben de antemano y con creces el dolor que te van a causar, a ti, más que a la cofradía ( ¡qué más quisieran ellos!) y aunque te intenten poner paños calientes, estas cosas, por eso, duelen más, muchísimo más.


Y una aclaración final: No soy el Antipabilo, por más que coincida con muchos de sus asertos, por más que pueda estar de acuerdo en más de una cosa con él. Pero creo que lo único que consigue ese blog, el Antipabilo, es darle importancia al otro, al Pabilo, que es lo que ellos desde un principio han buscado. Además yo siempre firmo lo que escribo con mi nombre y mis vulgares apellidos. No todos pueden decir lo mismo. ¿A que no?

miércoles, 16 de abril de 2014

LA SASTRA DE DIOS



No me gusta usar indebidamente el, para mí, sagrado nombre de Dios. No se lo suelo atribuir a todo lo que no se refiera a Dios Omnipotente,  Padre y Creador. No soy seguidor de esa corriente que banaliza lo sagrado y usa y abusa de su Santo Nombre para llamar así, seguro que fruto de la devoción, a imágenes sagradas. No es Dios quien camina por nuestras calles; no es Dios quien agoniza en una cruz sobre los lirios de un paso.... Son imágenes sagradas de su Hijo Jesucristo y Señor nuestro. Solo eso. Y nada menos que eso. Pero no les llamemos Dios.

Aunque si hubiera que dar ese Nombre sobre todo nombre a una imagen de Cristo no hay ninguna duda que sería a la de Nuestro Padre  Jesús del Gran Poder al que Sevilla tiene por Señor, y a su morada en la Plaza de San Lorenzo como el centro donde a diario peregrina la fe de los sevillanos, y de los que no son sevillanos.

A Él sí que le cuadra el nombre. Esta sagrada imagen con rostro de Divino Leproso, a este bendito Cisquero de San Lorenzo, a esta portentosa imagen con el aspecto que profetizó Isaías "que lo miramos y no parece que sea hombre, de lo desfigurado"  paradojas de la vida, es el único a quien yo llamaría como Dios encarnado en la madera. Pero es una imagen, y como imagen que es, hay que terminarla, hay que humanizarla, vistiéndola y revistiéndola. Completando lo que comenzó el escultor.

Y Dios, en su divina y adorable providencia, ha dispuesto que una mujer de Huelva, una paisana nuestra, vecina de la Plaza de San Pedro, una mujer del pueblo, con la misma devoción que Marta y María, con la misma piedad que aquellas que le seguían en la calle de la Amargura, por su devoción , haya sido elegida para vestir, para envolver en lana de merino morada la silueta de todo un Gran Poder.

Doña Manuela Redondo, mujer cofrade, esposa y madre de cofrades, de buenos cofrades, soñó siempre poder vestir al Señor de Sevilla, "retirarse" de sus labores de costura confeccionándole una túnica a su mayor devoción, pero lo consideraba inalcanzable. No sabía Manoli que, a diferencia de tantas otras, la hermandad del Gran Poder, lejos de poner obstáculos, allana, limpia de dificultades el camino que conduce a la devoción del Señor. Por eso es la hermandad del Señor, porque acerca y no aleja, porque vela por su universalidad sabedores de lo que Él es capaz de suscitar en el corazón de la gente, sean de donde sean. Saben que no se acercan a su basílica movidos por apetencias, ni cánones, ni gustos ni parámetros cofrades. Ahí hay más, algo mucho más profundo que trasciende de lo cofrade.

 Por eso la hermandad del barrio de San Lorenzo no dudó ni un minuto en invitarla a cumplir su sueño de vestir al Señor cuando conoció su deseo.

Cuentan quienes allí estuvieron los días de prueba de la túnica a la Sagrada Imagen que había que ver a Manoli, que por lógica razón de edad ve limitados sus movimientos, colocarse de un salto a la altura del camarín con la agilidad de una cría; dicen que le temblaban las manos; aseguran que cuando por siete veces rodeó la cintura del Gran Poder con su cíngulo más que amarrar la túnica era su propia vida la que se amarraba al Señor, como al palo del navío que nos llevará a puerto seguro si desoímos y no atendemos a los cantos de sirenas.

Por eso cuando en esa hora íntima de la Madrugada Santa que precede al amanecer, cuando esta noche en Huelva el Nazareno se vea reflejado en la Esperanza, en Sevilla, el filo de la túnica trazada por Manoli para el Gran Poder irá midiendo la anchura mínima de la calle Bailén con su túnica nueva, con su poderosa zancada, antes de desembocar en el mar abierto de la Plaza del Museo y el alba del Viernes Santo dibuje y perfile sobre su fachada el mejor cuadro devocional, la más grande y mejor obra de arte que ningún museo soñara poseer: Al Gran Poder caminando acelerado hacia su Basílica por el sendero del alba.

Y algo de Huelva llevará en los repliegues de su nueva túnica gracias a la fe de una paisana nuestra que obtiene así el para ella milagro de poder vestir al Señor.


Felicidades, señora. A usted y a toda la familia Rodríguez Redondo que vive con esa íntima alegría de cofrades de ley estos inolvidables momentos. Y es que no hay homenaje mejor para un hijo que el que se le haga a una madre. Y coser para el Gran Poder es sin duda un homenaje... Y todo un honor. 

martes, 4 de marzo de 2014

LA MÁS SUBLIME SOLEDAD

 Hoy es Miércoles de Ceniza. Comienza la Cuaresma, la Santa Cuaresma. Tiempo de conversión , de reflexión, de meditación en silencio. Y eso es lo que este blog va hacer durante este tiempo, callar y pensar en la cercanía de la fiesta que da sentido a la vida del cofrade.

 Y para meditar, ¿qué mejor que mirarnos en la Virgen que parece meditar en silencio, en la Virgen de la Soledad, precisamente hoy que nos acerca su mano para que la besemos?

Con este artículo que aparece en el boletín de la Real Hermandad de Nuestra Señora en su Soledad quedamos emplazados para celebrar la Pascua Florida de Resurrección, motivo último y razón de nuestra Fe.
Hasta entonces, feliz y provechosa Cuaresma... 

Y aunque parezca una contradicción, gloriosa y feliz Semana Santa. A todos. 




Pocas imágenes habrán quedado tan imborrablemente grabadas en las retinas y en la memoria de los onubenses como la de la Virgen de la Soledad dispuesta en su paso para el Acto de Fe y posterior Procesión Magna, que malogró la lluvia. Pocas veces hemos visto tan sublimada la belleza de esta imagen, difícil tarea cuando siempre se nos muestra inmensamente hermosa.

Pero en este pasado mes de octubre, de agridulce recuerdo, los priostes de la hermandad dieron plenamente en la diana, acertaron de lleno a la hora de presentar  a la Virgen ante sus fieles, a los cofrades y al Pueblo de Dios en Huelva.

En esta ocasión, el Calvario del paso donde siempre se ha alzado esta portentosa imagen se transfiguró en altar, en figurado retablo dispuesto a itinerar. Sobre la peana de madera tallada y dorada, que más parecía un sucinto presbiterio para el altar de la Cruz, la Virgen se instituía sobre ella como la mesa propicia para el sacrificio. Sobre sus manos, patenas de nácar, una ofrenda de clavos y espinas; y su pañuelo, largo, inmenso, como su llanto. Sobre su pecho , la espada de plata flameante que hiere su Divino Corazón. 

No le faltaba ni le sobraba absolutamente nada. Su tocado entretejido con hilos antiguos y sabor de siglos, sabiamente plegado, ponían un sutil marco de tisú a la sublime belleza  de su rostro de marfil satinado, y con una toca tan transparente que matizaba el ébano rozado por el tiempo de su personalísimo manto, regio de castillos y leones , de granadas y de lises de Francia.

Las flores en las jarras que custodiaban a la Virgen y en el friso que ceñía el perímetro de la canastilla era una armoniosa locura de tonos morados, malvas y rosas que aportaba al paso una policromía que completaba una imagen de ensueño, que muchos queremos que se repita.

Viéndola de esta manera, tan renovadamente clásica, tan actualmente añeja, y como en la canción La Saeta de Serrat, el paso de la Soledad anda desde entonces pidiendo escaleras que completen, con el sudario y  la personalísimo detalle de la soga, tan de Ella, los elementos que arropan a la Cruz desnuda.

La Soledad volvió a demostrar que las cosas bien hechas le gusta a todo el mundo y crean afición, y devoción. Y que Huelva sabe apreciar la excelencia en las cofradías  a tenor de los comentarios unánimes, que mira que eso aquí es difícil, que causaba la visión del paso así presentado, hasta el acierto en el tono burdeos sanguino de los faldones.


Y es que esta hermandad de la Soledad, la que los mayores de la hermandad del Nazareno llamaban cariñosamente "La Chica", carne de nuestra carne, ha vuelto a demostrar que es capaz de reinventar un paso para la Virgen, porque nunca vimos una Soledad más sublime, y que ya no olvidaremos, como la Soledad que vimos en octubre por el Año de la Fe. La fe que ponemos en que vuelva a repetirse.